A OCHO MILLAS DE UN SUEÑO

Mis manos, entumecidas por el frío, luchan inútilmente por sujetarse a la desvencijada bancada de la inestable embarcación que nos traslada hacia las costas del viejo continente...

RETALES DE UNA VIDA

La lluvia tamborilea juguetona contra los cristales, difuminando el paisaje en una vaporizada estampa difícil de descifrar para unos ojos ya cansados de mirar la vida a trasluz..

AL ABRIGO DE SU RECUERDO

El ensordecedor traqueteo de los coches se va diluyendo conforme la noche inunda cada recoveco de la inamovible ciudad. Las columnas metálicas del puente dejan entreoír lastimeros lamentos de gigante herido por el imperdonable paso del tiempo...

MARINERO EN TIERRA

Las rocas, impasibles ante las embestidas de las testarudas olas, cubren su pétrea desnudez con efímera espuma blanca, como virginales novias posando en altares de piedra...

TRES ESTACIONES

Las puertas del tren se cerraron a su espalda y a punto estuvieron de atrapar la maleta que segundos antes arrastraba tras de sí por el andén, apresurándose para no quedarse en tierra...

EL REGALO

Una solitaria vela adorna el pequeño pastel de manzana que reposa frente a ella sobre un viejo mantel de tela anaranjada, reliquia rescatada de un fondo de armario guardián de los restos de una vida a la deriva que acabó por naufragar...

ALIVIO DE LUTO

El silencio campaba a sus anchas en la quietud del camposanto, portando su señorío por las estrechas callejuelas mientras el olvido se asomaba curioso por encima de la tapia buscando un nicho donde instalarse...

ECOS DE ATARDECER

El ocaso pinta de matices anaranjados las nubes que sirven de cobijo a un perezoso sol que se acuesta a regañadientes en el horizonte. Las olas, al compás de la marea, se arremolinan a sus pies regalando a su paso sutiles caricias de espuma...

EL INTERCAMBIO

Paulatinamente la temperatura en la estancia descendió y el aire se volvió más denso. Una repentina e imperante sensación de ahogo le sobresaltó, arrancándole de su liviano sueño...

ATRAPASUEÑOS

Cada noche, al acostarse, su madre se sentaba al borde de la cama sosteniendo un cuento que de tantas veces leído ya lo recitaba de memoria, convirtiendo el papel en un mero adorno en sus manos...

TIC-TAC-TIC

Tic-Tac-Tic-Tac. No se oía nada más en aquella sala que el eco de un viejo reloj de pared, cuyos lánguidos latidos recordaban con cadencia burlona que también en la morgue la vida sigue restando, segundo a segundo...

QUIZÁ MAÑANA…

He perdido la cuenta de las veces que me sorprendí a mí mismo imaginando la llegada de este momento.

Quizá, en el fondo, trataba de engañarme a mí mismo confiando en que de un modo u otro todo se retrasaría...

AVIONES DE PAPEL

Tamborileo con el bolígrafo sobre el papel en blanco como si tratase de llamar la atención de las palabras que no salen a mi encuentro.

Cuán difícil se hace escribirle una carta de amor a alguien que ni siquiera sabes si es consciente de que existes...

MARCHITA ETERNIDAD

Octubre parecía no tener fin atrapado en medio de aquel atasco mientras los minutos se solapaban unos con otros ralentizando con descaro el paso del tiempo.

La lluvia repicaba tímidamente contra el cristal con aleatoria sincronía en forma de frágiles gotas de agua...

INSTINTO PRIMARIO

El chasquido sonó como suena la madera enferma de carcoma al quebrarse bajo los pies de un incauto que no mira por donde pisa.

Un involuntario alarido se elevó por encima de las copas de los árboles que impasibles asistían a mi tropiezo...

CATALEPSIA

Por fin mi denodado esfuerzo dio sus frutos y el oxidado clavo cedió.

Apoyé las manos aún ennegrecidas por la tierra humedecida sobre la madera y deslicé la tapa suavemente, conteniendo la respiración, preparándome para el macabro hallazgo...

PISTOLERO

La soledad es un confidente sordo para quien trata de redimir sus pecados, postrado sumiso a los pies del cadalso.

Y allí era donde está el pistolero, acunándose en una desvencijada hamaca, en el ocaso de su periplo, paladeando cada segundo de libertad...

LA PARADA

Como cada mañana observaba distraído los arrítmicos pasos de baile con los que las persistentes gotas de rocío recorrían el cristal de la marquesina, mientras esperaba al autobús que le llevaba, o más bien le arrastraba, hasta el aburrido colegio...

AL OTRO LADO

El inoportuno timbre del despertador abrió la puerta a un nuevo amanecer al compás de los tímidos rayos de sol que, curiosos, trataban de colarse por las rendijas de la persiana entreabierta...

FIN...

Fantasmagóricas sombras bailoteaban como traviesos niños en la estancia, al compás de la agonizante llama de una vela que consumía su aliento en candentes torrentes de cera, junto al tintero, presidiendo el viejo escritorio de madera...

¿DONDE VAS TÚ TAN BONITA?

Las últimas hojas se aferraban débilmente a las ramas tratando de no sucumbir a las sutiles embestidas de la testaruda brisa otoñal, que en sus paseos vespertinos por el bosque dejaba a la vista la descarnada desnudez de los árboles caducos...

DISTORSIÓN

No podían esperarse buenas noticias cuando el timbre del teléfono profanaba sin miramientos el sueño a las dos de la madrugada sembrando el desconcierto en los soñolientos ojos que trataban a duras penas de tomar conciencia de lo que estaba sucediendo...

MI ÚLTIMA NOCHE EN WHITECHAPEL

Londres, Viernes 9 de Noviembre de 1888

Mis manos se aferran con fuerza a la barandilla del barco mientras observo cómo el incipiente esqueleto ferroso del Tower Bridge va quedando atrás, achicándose, desvanecido entre la bruma que emerge del Támesis como una fumarola del infierno...

BABEL

He muerto y estoy en el cielo. Aunque no es como siempre lo había imaginado.

Oigo voces lejanas que hablan un dialecto extraño, pero no alcanzo a ver nada. Mis ojos están cerrados y mis párpados se han vuelto tan pesados que soy incapaz de abrirlos...